Biografía de Javer Sologuren.  

Posted by Ricardo Vega

Javier Sologuren nace en Perú, Lima, en 1921. Terminando secundaria en el Colegio del doctor Cavansano, en 1939 empieza a colaborar en la página cultural del diario La Prensa, en el cual publicaría sus primeros poemas.

En 1944 que publica El Morador, como una separata de la revista Historia, que dirigía el historiador Jorge Basadre, al tiempo en que efectúa sus estudios de Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Durante este periodo, además, desarrolla actividades en la Superintendencia de Contribuciones, organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, donde conoce al poeta Jorge Eduardo Elieson, con quien llevará una profunda amistad y una labor en conjunto durante la llamada Generación del ’50. Elieson le presentaría a José María Arguedas, a quien volvería encontrar en 1958 cuando se desempeñe como docente de la Universidad Nacional Agraria de Lima.

En 1947 publica su segundo libro, Detenimientos, impreso por la editorial La Rama Florida, la cual dirigirá durante largos y fructíferos años. Para 1948, una vez listos sus estudios de Literatura, viaja a México para estudiar Filología y Lingüística en el Colegio de México, bajo la dirección del gran intelectual Alfonso Reyes. Entre sus profesores se encontraban Raimundo Lida, Emilio Prados y Jorge Guillén. Al año siguiente publica Dédalo Dormido, como una separata de la revista Cuadernos Americanos. En sus tres primeras publicaciones queda manifiesta la influencia de la poesía clásica, moderna y contemporánea, pero en especial la lírica de raíz simbolista de la generación del ’27 y las vanguardias europeas. Desde ahora en adelante, hasta la publicación de Estancias (1960) veremos profundos rasgos surrealistas predominantes. En 1949 publica Bajo los ojos del amor, y en 1951 viaja a Suecia para realizar un lectorado en la Universidad de Lund. Una vez allá no volverá sino en 1957 para desempeñarse como profesor.

Tras su paso por la Universidad de La Calcuta, se establece como docente en la Universidad Nacional Agraria de Lima. Para 1959 publica un nuevo texto, Otoño, como separata inserto en el Mercurio Peruano. Estableciendo su domicilio, instala su taller editorial La Rama Florida, donde se publicarían más de ciento veinte libros principalmente de poesía americana, de autores tales como Rafael Alberti, Allen Ginsberg, Raimundo Lida, Jorge Gillén, y peruanos como Carlos German Belli, Francisco Bendezú, Martín Adán, entre otros.

En 1960 recibe el Premio Nacional de Poesía. El mismo año publica Estancias. Al año siguiente, su séptimo poemario, La Gruta de la Sirena. A partir de estas dos nuevas publicaciones, su poética se re-define, siempre en el marco de su acendrado lirismo, hacia una nueva poética - con un lenguaje marcadamente simbolista - que quizá podríamos tipificar como guilleniana o budista.

Para 1966, en tanto ejerce una destacada labor docente, publica la que sería su primera Vida Continua, que reúne toda su creación poética desde 1944 a 1964. Durante los años siguientes continuaría ampliando su obra poética con Recinto (1968) y Surcando el Aire Oscuro (1970). Al año siguiente publica en La Rama Florida el primer número de la revista Creación & Crítica, dirigida por Ricardo Silva Santisteban y Armando Rojas. Se convertiría en una de las publicaciones culturales más importantes de la década.

Viaja a fines del mismo año a Bélgica para realizar estudios de Comunicaciones en la Universidad de Lovaina. Publica la segunda edición, aumentada, de su texto recopilatorio Vida Continua, cuya carátula es obra del artista plástico Fernando Szyszlo. Durante la primera mitad de los ’70 realiza viajes a Grecia y Estados Unidos, para volver en 1977 a México y nuevamente viajar, esta vez, a Japón, donde dicta una conferencia junto a Akutagawa y Arguedas. Durante aquel tiempo además efectúa una labor constante como colaborador en el suplemento cultural La Imagen, del diario La Prensa.

En 1979 es incorporado a la Real Academia Peruana de la Lengua.

Con la llegada de la nueva década, Sologuren participa en el Homenaje del IV Centenario de la muerte de Francisco de Quevedo. Para 1983, obtiene en México el Premio Internacional Rafael Heliodoro Valle, en reconocimiento a su obra poética. Durante los siguientes años dirigirá la revista Cielo Abierto, en tanto continúa la publicación de nuevos textos poéticos, como El Amor y los Cuerpos (1985), Jaikus escritos en un Amanecer de Otoño (1986), Retornelo (1986) y Catorce versos dicen (1987). Hacia 1989 publica su obra recopilatoria definitiva; una nueva versión amplia de Vida Continua, la más grande reunión de su poesía hasta la actualidad.

Los años `90 lo encontrarán nuevamente dispuesto a publicar, los que serían esta vez sus últimos libros: Un Trino en la Ventana Vacía en Trujillo (1992) y Hojas del Herbolario (1995), escrito en prosa. Obtiene en 1995 el Premio Internacional de Poesía Bonalde en Caracas, Venezuela. En 2001 recibe en Lima el Premio Miguel de Cervantes.

Muere el año 2004.

Anotado durante el domingo, 10 de agosto de 2008 a las 15:52 comments feed .

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